Día de frío absoluto. No hemos pasado de los 2 grados. Ha
sido horrible. He dormido fatal, me he notado rara al despertar, no sé por qué.
He soñado con perros buenos, con Kelsen y con gente del pasado. Nos hemos
levantado a las 8 para ir a mover el coche, que estaba en zona verde, hemos ido
a pedir el distintivo de residente para poder dejar el coche bien aparcado,
pero nos han dicho que sin cita previa no había nada que rascar. Hemos dejado
el coche en la otra punta de Madrid, donde no había que pagar. Hemos vuelto a
casa y yo, que aunque no lo he dicho, me he levantado con el ojo derecho
hinchado, me he puesto compresas de manzanilla para ver si aquello menguaba,
aunque he tenido poco resultado. Antes de comer nos hemos echado un par de
horitas porque yo necesitaba descansar. Hemos comido verdura y trucha y luego
hemos ido a llevar el coche a Carglass porque pensábamos que tenía un impacto
en el cristal de delante. Vergüencilla nos ha dado cuando el tipo ha limpiado
bien el cristal y hemos visto que no había impacto. Vuelta a dejar el coche,
esta vez debajo de casa y pagando. Hemos hecho algunos quehaceres en casa y
luego hemos ido al Mercadona a por cosas que necesitábamos para la vuelta y
luego al Carrefour para ver si había té blanco. Y no, por supuesto, no había.
En el centro hemos visto a mucha gente en La Sureña, de plaza Benavente. Hemos
visto hasta a Lorenzo, que dice que viene el fin de semana a Marsella. Ahora
hemos vuelto y aquí andamos, sin internet y preparando maleta....
No hay comentarios:
Publicar un comentario